
Tengo la firme convicción de que no existe una sola persona en el mundo carente de miedos. Miedo es esa sensación de angustia y/o ansiedad que sentimos alguna vez ante la presencia de un peligro real o imaginario. ¿Quién no ha sentido miedo alguna vez al acudir a una entrevista de trabajo?, ¿Quién no ha sentido miedo al tener que exponer en público?, ¿Quién no ha sentido miedo ante el proceso de recuperación de un familiar enfermo?. Me atrevería a afirmar que NADIE. Existen muchas armas para luchar contra ese miedo, tales como la autoestima, la seguridad en uno mismo, la fuerza de voluntad… y todas ellas se traducen en valentía, que no es precisamente no tener miedos, sino la capacidad de sobreponerte a ellos para salir adelante.
En mi caso, llevo unos días pensando que perdí mi valentía y necesito volver a recuperarla. Me invaden los miedos desde que te fuiste, Papá. Tengo miedo a no encontrarte al llegar a casa, tengo miedo a no tener autocontrol sobre mis lágrimas, tengo miedo de caminar, tengo miedo de que me pregunten qué tal estoy, me invade el miedo al pensarte, me angustia recordar las circunstancias de tu muerte y esa imagen chirría en mi cabeza una y otra vez. Me asaltan dudas, preguntas, muchas preguntas. Cuando echo la vista atrás para agarrarme a algún recuerdo, pienso cuánto tiempo faltaba desde ese día hasta aquel maldito 19 de Febrero. Miedos y más miedos que me azotan día tras día.
El caso es que estoy convencida de que tengo todas esas armas que me harán vencer mis miedos y recuperar mi valentía, pero se me hace imposible hallarlas en este instante. Tú me enseñaste el valor de la autoestima que me ha hecho tener una percepción positiva de mí misma y saber mostrársela al mundo. Tú me otorgaste esa fuerza motriz que me hizo constante en todo lo que hago. Tú me otorgaste el valor de la humildad y la empatía, tan necesaria en este mundo en el que vivimos. Tú me has dado tanto, que ahora que no estás perdí el valor para volver a encontrarlas. Por ello sólo me queda pedirte, en este oscuro y triste transcurrir de mis días, que me otorgues la fuerza para RECUPERAR MI VALENTÍA…
Debe estar conectado para enviar un comentario.